Grecia por libre en 10 días

Atenas, Peloponeso y Meteora

A continuación os presentamos la guía completa que describe nuestro viaje de 10 días por Grecia. Una ruta que hicimos por libre recorriendo los lugares más importantes: Atenas, Santorini, Mykonos, Peloponeso (Corinto, Micenas, Nauplia, Epidauro, Olimpia y Delfos), Meteora y El Pireo.

Primer día: Atenas

Nuestro viaje empieza en la capital. En otra entrada explicamos las opciones que hay para llegar hasta la ciudad desde el aeropuerto. Dependerá siempre de la hora a la que os deje el avión en Atenas. A nosotros nos dio tiempo a conocer la ciudad recorriendo a pie sus calles y barrios más importantes. Aconsejamos la zona de Plaka, lleno de puestecitos y restaurantes típicos de Grecia. Un contraste interesante con el segundo punto, Monastiraki. Un barrio de influencia turca que destaca por su plaza y sus calles peatonales, como Ifestou.

Antes de ir al Acrópolis (tercer día), nos aconsejaron que visitáramos su museo, que no entra dentro del billete combinado. Son 10 euros por persona y se tarda alrededor de hora y media en recorrerlo, dependiendo del tiempo que le quieras dedicar a cada una de las salas (son tres pisos y ahora se puede visitar también las ruinas sobre las que está ubicado el museo).

Consejo gastronómico: Nuestro restaurante de cabecera fue Pantheon, un lugar perfecto de Plaka para reponer fuerzas y donde sirven comida todo el día. Apuntad: Gyros y Moussaka son siempre buena opción.

Segundo día: Mykonos

Nuestra opción para ver las islas fue coger un avión que nos llevara prontito y nos trajera de vuelta a última hora y así exprimir al completo el día. Como las salidas eran a las 6 am, preferimos ir en taxi, que tarda menos y no tiene retrasos. El coste es de unos 50 euros, tarifa fija para el horario nocturno. Pero también podéis optar por el autobús, que está operativo las 24 horas. La línea que tenéis que coger si vais desde Syntagma es la X95. Aquí podéis consultar los horarios.

Primera parada: la estación de Fabrika. El autobús se coge desde el aeropuerto y se tarda menos de 10 minutos. Lo ideal es llegar antes que los cruceros. Nosotros estábamos allí a las 8 de la mañana y lo vimos prácticamente solos. A eso de las 9.30 horas, Mykonos parecía otra con sus calles llenas, y eso que era ¡junio! Lo primero que hicimos fue caminar sin rumbo para empaparnos bien de sus calles. Eso sí, después de comer un buen yogur griego en Cosmo Café.

Puntos de interés

Todas sus calles son perfectas para pasear y sacar buenas fotos y creativas. Pero aquí os pasamos una relación de lugares que visitar para ver lo más importante de la localidad.

  • Molinos de viento. Están junto al mar y son una buena opción también, si te da tiempo, para ver atardecer. Ubicación.
  • Little Venice. Siguiendo la ruta hacia el norte de la isla desde los molinos y bordeando el mar, podéis pasar por los bares que conforman la Little Venice, o tomar algo oyendo cómo rompen las olas a tu lado. Ubicación.
  • Iglesia Paraportiani. Las calles de Mykonos están llenas de pequeñas iglesias, pero si quieres ver una diferente, tienes una parada obligatoria en la de Paraportiani. Ubicación.
  • Puerto. Ubicación.
  • Delos. Si quieres complementar tu viaje y lo que te va es la historia, puedes hacerlo con un viaje a Delos, una pequeña isla al lado de Mykonos. Nosotros lo hicimos a través de Delos Tours comprándolo en el puerto directamente por 20 euros ida y vuelta (sin guía). Ten en cuenta que solo hay tres salidas, la última es a las 17 horas. Prepara agua fresquita si vas en verano, ¡no hay ni una sombra!
  • Playas. Otra opción para pasar la tarde si no quieres ir a Delos es ponerte el bikini y coger un autobús hasta Platis Gialos. Las playas por norma general son pequeñitas y llenas de hamacas, pero si quieres relajarte mirando al mar y tomando algo fresquito, esta es la mejor opción. Aquí te deja el autobús desde Fabrika.

Consejo: Si haces como nosotros y vas en avión hasta Atenas para la vuelta, no te dejan pasar el control en Mykonos hasta que queden dos horas para que salga tu vuelo. Es pequeño y dejan pasar a los que tienen la salida más cercana.

¿Para comer? Nosotros optamos por Peppers, en el centro de Mykonos. Barato y buenísimo.

Tercer día: Atenas

Llegó el momento. El tercer día fue para visitar el Acrópolis. La entrada la compramos antes de ir a Grecia a través del Ministerio de Cultura griego, siguiendo los pasos de Escribe cuando Llegues. Cogimos la combinada por 30 euros, que además del Acrópolis, te da acceso al Ágora griega, el Ágora romana, la Biblioteca de Adriano, El Templo de Zeus Olímpico, Kerameikos y el Lykeion. Para ello, primero tienes que tener claro qué día puedes ir a visitar el Acrópolis, porque es la única fecha que te preguntan, y después de esto, se puede usar durante cinco días. Es decir, no se puede usar dos días antes para ver por ejemplo, la Biblioteca de Adriano.

Lo mejor es estar a eso de las 8 de la mañana en la puerta de acceso que hay en los alrededores del Teatro de Dionisio. Aunque no irás directo porque tendrás que hacer un pequeño recorrido antes de llegar al Partenón, serás de los primeros en entrar. ¡Nosotros accedimos sin hacer cola! Mientras que en la puerta de arriba, se aglomeraban personas haciendo cola para poder entrar.

Como pasa en todos los puntos arqueológicos de Grecia, las sombras escasean, así que hazte un favor y ve bien preparado con agua fría. Dentro hay algunas fuentes donde poder rellenarlas cuando se te acaben. Como decimos, es importante llegar pronto, los grupos no tardan en llegar y se hace más complicado pasear por estas fantásticas ruinas llenas de historia. Te recomendamos las audioguías que se pueden descargar por internet para empaparte de todo lo que aconteció mientras pisas el mismo suelo que lució durante siglos.

El resto del día lo dejamos para seguir viendo los puntos más importantes que entran en el combinado. Os aconsejamos el Ágora griega, el Ágora romana y la Bilbioteca de Adriano. Todavía tendremos un día más para ver el Templo de Zeus Olímpico, Karameikos y el Lykeion.

Atardecer en Santorini. Foto: MERCADER DE VIAJE

Cuarto día: Santorini

Como en Mykonos, nuestra opción fue ir en avión a esta isla griega, que sin equipaje, los controles son una maravilla. Así que después de pasar por el mismo proceso, llegamos a Santorini prontito. Tanto, que pensamos que no era el día más turístico de la ciudad, hasta que se hicieron las 9.30 horas y empezaron a llegar los cruceros. Recorrimos las calles de Santorini, que son una preciosidad, y pasamos por algunos de los puntos más importantes empezando por el pueblo de Fira, al que llegamos en autobús desde el aeropuerto:

  • Catedral Ortodoxa Metropolitana. Primera parada de nuestro viaje a Santorini, ya que está a escasos metros de la «estación» de autobuses. Ubicación.
  • Catedral Católica de San Juan Bautista: Siguiendo el recorrido, llegamos hasta la pintoresca San Juan Bautista. Ubicación.
  • Vistas desde la Iglesia Ortodoxa Virgen María: Para hacer un foto de las tres típicas cúpulas azules de Santorini en Fira, tenemos una parada obligatoria donde sacar la de la Virgen María. Os recomendamos verlo desde esta ubicación.
  • Red Beach. Para completar la mañana, cogimos un autobús desde nos había dejado para ir a la playa más singular de Santorini. El camino es un poco largo hasta la cala desde la parada de autobús, así que id con calzado adecuado porque luego tocará pasar por algunos trozos de roca que si vas en chanclas, se te hará un pelín complicado. Si vais con moto o coche, hay un pequeño parking antes de tener que coger el recorrido último hasta la playa que se tiene que hacer sí o sí a pie.

Consejo: Los autobuses normalmente se pagan una vez estás dentro. Por lo que puedes preparar tus monedas una vez iniciado el trayecto. Suelen costar entre 1 y 2 euros.

Después de Fira, nos perdimos por las calles de Oia (se pronuncia Ía). Para ello, primero tuvimos que coger un autobús hasta Fira, y luego a Oia. Comimos en Pitogyros, de 10, aunque normalmente hay que esperar unos 5 minutos para que te den mesa. Dices tu nombre, te apuntan, y te llaman en cuanto está lista tu mesa.

Para hacer la típica postal de Oia, te tienes que dirigir hasta un punto en concreto, para lo que te dejamos aquí la ubicación exacta. Pero ten paciencia, porque… ¡hay cola para hacer la foto! Nadie se quiere quedar sin su foto, tuvimos una espera de una media hora, porque esperaban en la fila hasta novios vestidos de boda con el calor que hacía.

Finalmente, vimos el atardecer desde el castillo de Oia. Pero se llena muy pronto y sus calles de acceso hasta este punto también.

Quinto día: Atenas

De nuevo tenemos un día entero para Atenas, que nosotros lo pasamos viendo los últimos puntos importantes que entraban en el billete combinado. Empezando por el Templo de Zeus, pasando por el Arco de Adriano, que está junto al Templo, y pasando por el Lykeion.

Además, puedes aprovechar para ver otras tantas cosas de Atenas, como el cambio de guardia, que se realiza cada hora impar en el Consejo de los Helenos, junto a la plaza Syntagma. Y junto a esto, está el jardín nacional de Atenas, lugar en el que escapar del sol si es lo que necesitas. Finalmente, pusimos a eso de las 19 horas la recogida del coche de alquiler para salir a primera hora de la mañana el día siguiente para nuestra ruta por el Peloponeso.

Sexto día: Corinto, Micenas, Epidauro y Nauplia

Nuestra ruta se inició alrededor de las 9 horas para después de algo más de una hora, hacer la primera parada en el Canal de Corinto. Nuestra ruta siguió en la visita a Acrocorinto. Siguió por Micenas, pasamos por el hotel para hacer el check-in, alojándonos en Nauplia. Y seguimos el viaje hacia el teatro de Epidauro, más que nada por los tiempos, ya que no queríamos encontrarnos en recinto cerrado. Volvimos al hotel y disfrutamos de la puesta de sol desde el puerto de Nauplia. Aquí podéis consultar el mapa:

Séptimo día: Olimpia y Delfos

A eso de las 9 horas pusimos rumbo a los restos arqueológicos de Olimpia. Comimos y de nuevo al coche para ir a Delfos, que es donde nos quedaremos a dormir. Ojo al peaje del puente hacia Delfos: 13 euros.

Octavo día: Delfos, Termópilas y Meteora

Visitamos el yacimiento de Delfos y el museo, y fuimos en coche a ver el templo de Atenea. Os dejo la ubicación exacta por la que bajar andando una vez dejes el coche apartado en el arcén. Salimos hacia Meteora antes de comer, ya que eran tres horas y pensamos que era mejor comer en un bar de carretera. Para hacer una parada de descanso, elegimos ir a las Termópilas, que nos desencantó un poco porque no recuerda a nada de la historia, si no fuera por un pequeño monumento.

Llegamos a Kalambaka por la tarde para hacer el check-in, ya que dormíamos allí, y nos dio tiempo a dar una vuelta por la localidad y ver atardecer desde uno de los miradores de Meteora. Para cenar o comer, os recomendamos la Taverna Gardenia, los camareros eran muy graciosos y la comida estaba muy buena.

Noveno día: Meteora y Atenas

Para la visita a Meteora tuvimos muy en cuenta antes de salir cuáles eran los monasterios que abrían ese día. Como van cambiando con el tiempo, os aconsejamos que preguntéis en vuestro hotel el horario para que no pongamos nada aquí que pueda quedar desfasado y os amargue el día porque no coincida con la realidad.

En principio, todos tienen un coste de tres euros y abren a las 9 de la mañana, así que lo ideal es que vayáis primero al que más afluencia suele tener, es decir, Gran Meteora y Varlaam. Nosotros solo fuimos a tres, Varlaam (Gran Meteora estaba ese día cerrado), San Nicolás (uno de los monasterios con más camino hasta la cima) y el de Santa Bárbara o Roussanou.

Meteora. Foto: MERCADER DE VIAJE

De vuelta a Atenas, paramos en un pueblo del camino por el que nos desviamos porque no abundan los restaurantes de carretera, y muchos de ellos son pura fantasía que se agota cuando te das cuenta que está abandonado. Ya en Atenas, recomendamos un restaurante que nos gustó mucho para cenar, Avocado, cerca de la plaza Syntagma. El vaso de agua te lo rellenan mientras cenas porque… ¡no usan nada que esté hecho de plástico!

Décimo día: Atenas, El Pireo y España

Calles decoradas de Mary Popins por Little Kook. Foto: MERCADER DE VIAJE

Después de dormir a pierna suelta y sin alarma, decidimos ir a uno de los lugares más mágicos y con menos años de antigüedad de lo que estábamos acostumbrados. Uno de los lugares a los que no puedes fallar es al barrio de moda de Atenas: Psirri. Una zona de lo más alternativa que destaca por Little Kook, un bar inusual, con decoraciones llamativas que se extiende por varios locales de la zona. Cuando nosotros fuimos (junio de 2019) estaba ambientado en Mary Popins, pero van cambiando con el tiempo. Sus camareros, trajeados para la ocasión, llevan los pedidos a través de las calles, lo que da la impresión de estar dentro de la película y ser parte de ella. Pero no es lo único singular, puedes visitar Color Skates o Kings Theater Wine Bar.

Nuestra ruta termina en El Pireo. Elegimos Street Souvlaki para comer, costó solo 5 euros entre los dos: 2,5 euros cada pita de gyros de pollo, para chuparse los dedos. Nuestro día y el viaje termina en la playa, que la verdad, no es nada del otro mundo, pero qué bien sienta tumbarse en la hamaca (tres euros por persona) después de nueve días tan intensos.

Hora de devolver el coche y tomar rumbo a España.

Un comentario en “Grecia por libre en 10 días

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